jueves, 17 de noviembre de 2011

Consecuencias de las aplicaciones en línea para las licencias de software

Las aplicaciones en línea permiten volcar toda la información en la red y ejecutar las aplicaciones informáticas (procesadores de textos, hojas de cálculo, presentaciones digitales…) directamente desde ella, sin necesidad de instalarlas en el ordenador, ahorrando así espacio en el disco duro. Además, permiten disponer de las aplicaciones y los documentos generados con ellas en cualquier parte del mundo.
El mayor problema que tiene este tipo de aplicaciones, es que es necesario disponer de Internet para usarlas, algo que aún no es posible en ciertas zonas del planeta, e incluso en algunos barrios de ciertas ciudades.
Las aplicaciones en línea son de acceso gratuito, sólo se necesita disponer de una cuenta en Google. Por lo que es necesario hacer un nuevo planteamiento de las licencias de software.
Hasta ahora el usuario de una aplicación paga por una licencia que le permite instalarla en su ordenador para hacer de ella un uso personal. Sin embargo un mundo sin licencias de software, algo que parecía lejanísimo y casi imposible, tal vez esté a la vuelta de la esquina. Acostumbrados a pagar por los programas, y a pagar bastante, parece absurdo la idea de un mundo basado en el software gratuito.
Para algunos defensores del software libre, la gente no tiene por qué pagar por un producto cultural que es patrimonio de toda la sociedad; otros consideran que se debe pagar, pero que ese pago tendría que otorgar derechos sobre el software sin tantas restricciones como las licencias actuales. En las aplicaciones en línea el negocio y la inversión de producir aplicaciones se podría financiar con publicidad y no con el pago de licencias por parte de los usuarios. Aunque otra opción es pagar por el acceso al programa en línea, con una cuota mensual o anual: probablemente los suscriptores a estas aplicaciones recibirán mejor soporte técnico y cero publicidad. Además sería una solución a la piratería. 
Las aplicaciones en línea gratuitas resultan una herramienta muy útil y accesible para aquéllos que no se pueden permitir la compra de programas comerciales y así no reducir la utilización de éstos a unos pocos privilegiados. El hecho de que los creadores del software tengan un beneficio por su trabajo es algo totalmente comprensible, pero las grandes sumas descomunales que han acumulado podrían servir para permitir bajar el precio de las aplicaciones y llevarlas a todo el mundo para promover la mundialización de la información y la comunicación.
Las aplicaciones en línea harán que los software de pago decaigan mucho, incluso llegar a desaparecer, ya que el software de pago no ofrece ninguna ventaja que no se pueda compensar con el software en línea. El software privado puede cambiar debido a que si todo el mundo utiliza las aplicaciones en línea, las empresas dedicadas a este tipo de software perderían en el mercado.

6 comentarios:

  1. Soy la primera jejeje...
    Más vale tarde que nunca!! ajaj
    muy bien chiqui!

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  2. me gusta tu blog¡¡¡¡
    y la actividad bastante completa¡¡¡
    :)

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  3. tienes mucha información variada y esta muy logrado tu blog, esta muy bien :)

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  4. Muy bien planteado por tu parte, me gusta mucho :)

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  5. muy interesante, sigue asi:) (alex)

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